Secreto que horada mis células culpables,
Secreto sin gracia que corroe mi sexo,
Secreto alterado que camina mi fantasía.
Emerge ya,
Que mi existencia en penumbra caria mi Espiro Santo.
Mañana estabas en recuerdos,
Pero ayer correrás entre palabras ya enclaustradas
Porque nunca pariste.
El acto de tu sexo es inexacto,
Y tu rose se siente apartado de mi cuadro impecable.
Pero la concepción
-Vacío perpetuo-
Me motiva a la estancia perenne en un segundo.
El perdón inconcebible llego sin haber sido llamado,
Pero tu mano no sabe que se puede tocar.
Sin embargo,
De vez en cuando,
El rechazo insensato
Trota por mi cornea
Y saluda sonriente a mi corazón cansado,
Mientras tu lo sientes,
Y temes.
Monday, March 14, 2011
La Superficie de la Materia
Plástico de talle entero
De intelecto ebrio,
De susurros falsos:
Eres curvas en mi torso
Y montanas forzosas en mi pecho,
Eres carne saturada en mis labios
Y almohadas coronando mis piernas.
Cualquier acto hácese difuso tras el
Y pecaminoso por consecuencia.
El deseo se marchita en su ácido
Y el alma destruyese junto con el aun tentador pacto.
Mientras un intento de escape por la una rendija de luz fugaz
Que aun ofrece el padre se intenta.
Y un desmayo por aquellos susurros que aturden
nos desmoraliza nuevamente en el,
El plástico.
En el día Nuevo
Se que la masa que se posa sobre mi espina dorsal
Merece ser escuchada
Y merece ser adiestrada.
En el intento de,
La lectura es mágica
Y la noticia necesaria.
Pero no basta que luego
Nuevamente
Allanen mi casa
Y empolven de susurros las paredes ya limpiadas,
El plástico siempre así se corteja.
Entonces volvemos a empezar.
De tanto intentar
El fracaso es mi amante
Y el ciclo del desacierto es mi despertar,
tomando en cuenta
que siempre va conmigo a la cama condenándome en silencio,
como si la idea principal
no fuera sembrada por el
si no por quien no soy yo.
Consecuentemente, aquí no acaba.
El plástico se galantea azul por ti y por mi.
De intelecto ebrio,
De susurros falsos:
Eres curvas en mi torso
Y montanas forzosas en mi pecho,
Eres carne saturada en mis labios
Y almohadas coronando mis piernas.
Cualquier acto hácese difuso tras el
Y pecaminoso por consecuencia.
El deseo se marchita en su ácido
Y el alma destruyese junto con el aun tentador pacto.
Mientras un intento de escape por la una rendija de luz fugaz
Que aun ofrece el padre se intenta.
Y un desmayo por aquellos susurros que aturden
nos desmoraliza nuevamente en el,
El plástico.
En el día Nuevo
Se que la masa que se posa sobre mi espina dorsal
Merece ser escuchada
Y merece ser adiestrada.
En el intento de,
La lectura es mágica
Y la noticia necesaria.
Pero no basta que luego
Nuevamente
Allanen mi casa
Y empolven de susurros las paredes ya limpiadas,
El plástico siempre así se corteja.
Entonces volvemos a empezar.
De tanto intentar
El fracaso es mi amante
Y el ciclo del desacierto es mi despertar,
tomando en cuenta
que siempre va conmigo a la cama condenándome en silencio,
como si la idea principal
no fuera sembrada por el
si no por quien no soy yo.
Consecuentemente, aquí no acaba.
El plástico se galantea azul por ti y por mi.
Subscribe to:
Comments (Atom)